Email recién enviado a LaSexta.com:

“Hola, qué tal.

Me encantan vuestros informativos, y como empezáis antes que los demás, son los que casi siempre veo.

Pero llevo muchos años en esto, y por más serios que sean algunos informativos y mejor pretendan hacer su trabajo, siempre fallan en lo mismo: Michael Jackson. Hace ya un puñado de décadas que soy seguidor de este artista -con la cabeza sobre los hombros; no soy ningún fanático ni ningún radical como tal vez lo pude ser hace ya mucho- y parece que las redacciones piensan que por necesidad hay que decir algo malo, algo truculento, algo sospechoso, algo patético, algo ridículo, algo escandaloso, sobre Michael Jackson.

El de las últimas 24 horas ha sido un asunto que los fans hemos seguido con mucho interés y hemos debatido y rebatido. Resumiendo, antes de dar comienzo a sus 50 conciertos todo el equipo necesita el recinto para los últimos ensayos generales, comprobar que todo funciona correctamente, etc. Desgraciadamente -y apenas importa quién sea el responsable, si es que lo hay- el director del proyecto no fue informado de esto. Con el O2 Arena de Londres ya comprometido con otros artistas, no quedó más remedio que postponer algunos de los primeros conciertos para poder disponer de esos días decisivos.

Pero no, no puede ser: Los medios no pueden resistir la insoportable tentación de decir aunque sea un mínimo detalle que no corresponda con la realidad: Que hay problemas técnicos. ¿Qué problemas técnicos, que yo no los he visto?

Muchas gracias sin acritud por darle publicidad a este gran artista, y “muchas gracias” con ironía por continuar con la tradición. Ya en serio y de buen rollo, me cuesta creer que a un buen grupo de profesionales como seguro tenéis en vuestra redacción -y en muchas de las demás redacciones del mundo seguro que también- cueste horrores contrastar la información cuando se trata de Michael Jackson.

Gracias por vuestra atención”

Y por la vuestra.

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