No lo podremos tener en las manos hasta finales de 2010, pero ya está listo el nuevo packaging de toda la familia Coca-Cola. Lo han tenido muy claro: Una marca que piensa más en el medio ambiente.
Lo más llamativo es sin duda la forma del envase, que pasa a ser casi totalmente rectangular. Esto permite que se puedan aprovechar mucho mejor los cuatro lados para aportar más información al consumidor, mostrar un logotipo mucho más grande para que lo podamos ver desde la otra punta del hipermercado, y tal vez lo más importante, un almacenaje y transporte mucho más efectivos, al aprovechar mejor el espacio. Además, una vez utilizado el envase será más fácil comprimirlo, ocupando menos espacio en nuestro contenedor amarillo. De hecho, ocuparán tan solo un 44% de lo que ocupa el material de un envase actual.
Por cierto, me encanta el hecho de que la base de la botella tiene un hueco, así que puedes colocar una botella encima de otra sin que se caigan.
En cuanto al diseño, me parece simplemente no solo revolucionario; además es brillante, perfecto, y no me extraña que en los próximos años otros fabricantes hagan algo por el estilo, como cuando hace tiempo se estandarizó el uso del tetra-brik y ahora no sabríamos vivir sin él.
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