Artículo: Joshua Johnson para Design Shack
Traducción: Carlos J. de Pedro

1. Inspiración
Una de las mejores cosas que puedes sacar de una conferencia de diseño es un buen montón de inspiración fresca. Incluso si te pateas internet todos los días para inspirarte, seguramente acabas utilizando siempre las mismas herramientas, en los mismos sitios, y mirando los mismos estilos. En una conferencia no hay filtro: Estás en una sala enorme completamente saturada con ideas de diseño profesional.
De hecho, esto puede suponer una sobrecarga de inspiración cuando estás intentando tomar notas mentales de todo lo que ves. Mi consejo es que no te canses pensando demasiado sobre lo que te vas encontrando. Haz una foto rápida de aquello que te guste -aunque a veces es posible que no te lo permitan, infórmate antes- o por lo  menos haz dibujos rápidos sobre cosas que te llamen la atención y a los que puedas echar mano después. O si no, limítate a pasarlo bien y deja el cerebro en piloto automático. Cuando estés en tu despacho a la semana siguiente buscando ideas, las cosas que viste en la conferencia irán surgiendo en tu memoria.
2. Networking
Las conferencias de diseño son un sitio genial para hacer contactos profesionales. Simplemente pasar de expositor en expositor para decir hola te ayudará a poner nombres y caras a la gente que lleva sitios web conocidos, agencias de diseño, vendedores de impresoras, distribuidores de hardware y todo eso. Por no hablar de que el edificio estará plagado de diseñadores, ya sea de agencias o independientes. A riesgo de sonar como el ávido capitalista que soy, estate al loro con los contactos que puedan serte útiles de alguna forma en el futuro. Esto incluye a vendedores que ofrecen descuentos, posibles compañeros de trabajo para proyectos futuros, e individuos con talento pero económicos a quien delegar trabajo extra.
Si no se te dan bien las relaciones sociales, hacer contactos, incluso estando rodeado de semejantes, puede ser algo dificil y tal vez apabullante. Acudir a algunos talleres y seminarios en la conferencia es una forma genial de relacionarse con la gente que hay sentada a tu lado y forzarte a romper el hielo. Asegúrate de llevar contigo un buen montón de tarjetas de visita. Te harán falta.
3. Un vistazo a las tendencias actuales
Si eres freelance es fácil aislarte de la industria y perder el hilo de lo que va pasando. Las conferencias te proporcionan un vistazo a cómo la tecnología y las tendencias han ido cambiando últimamente. Esto te puede aportar un conocimiento de valor incalculable sobre lo que están buscando los clientes potenciales y cómo venderte mejor de acuerdo con las necesidades de diseño de hoy día.
La clave, sobre todo si hace mucho que andas perdido, es mantener la mente abierta. No sientas la necesidad de engancharte a todas las tendencias que aparezcan; más bien fíjate en si tus métodos se hayan podido quedar desfasados. Cambiar por el simple gusto de cambiar a menudo no tiene sentido, pero tal vez haya muchos avances en el mundo del diseño que te has podido perder.
4. Un vistazo al futuro
Aparte de echar un vistazo a lo que se cuece en el mundillo del diseño, las conferencias son uno de los mejores sitios para aprender hacia dónde se dirige la industria y qué cosas importantes están por venir. Hace años se daban discursos sobre cómo las redes sociales se apoderarían del mundo. Algunos emprendedores tomaron nota de aquello y tuvieron la ventaja de ser los primeros en moverse en lo que sería un mercado en expansión.
En cuanto a decidir qué tendencia actual merece la pena adoptar, mirar hacia el futuro requiere disciplina en dos áreas conflictivas: Mantener una mente abierta y valerse de lo que un buen amigo mío llama el “detector de mierda”. Ser demasiado cabezota solo te conducirá a quedarte obsoleto en menos de lo que tardas en decir “el diseño web nunca será tan grande como para competir con las imprentas”. Sin embargo, usar tu detector de mierda significa hacer un análisis meticuloso de en qué vas a poner tiempo y esfuerzo. Aparte de que sea algo que a ese puñado de frikis les encantará u odiarán, métete siempre en la mente del cliente target y preséntate con las razones que pudieran hacerle aceptar o rechazar esa tendencia futura (¡es importante tener de las dos!). Luego, analiza cómo -si es posible- podrías rentabilizar esa información.
5. Oportunidad de aprender
Las conferencias de diseño fomentan el entusiasmo por aprender a un nivel que no se encuentra fácilmente en el típico mundo offline, al menos en cuanto a diseño. Talleres, debates y discursos te pueden servir de apoyo educativo en varios puntos de esos que dices que tienes que aprender pero que seguramente nunca te pondrás. Como diseñador o desarrollador, cualquier cosa que puedas añadir a tu currículum podría multiplicar tu valor de competitividad.
Te guste o no, has elegido un oficio que demanda una educación y una evolución constantes. Tienes dos opciones: Ponerte las pilas, o quedarte atrás. Si eliges lo segundo, ya te puedes ir preparando para decirle a los clientes que no puedes hacer lo que te piden. Incluso si te quieres centrar en un campo muy específico, siempre vas a tener que seguir aprendiendo. Eso no va a cambiar nunca.
6. Una buena excusa para perderte por ahí
Todos necesitamos un respiro de vez en cuando, aunque no siempre es fácil encontrar el momento. Con una conferencia de diseño tienes el añadido de que haces un viajecito que resulta ser productivo profesionalmente. Si eres un freelance, esto justifica el gasto, porque no se trata de placer sino de sacar adelante tu carrera. Si trabajas por cuenta ajena, no solo es que puedas convencer a tu jefe de que te deje ir, ¡sino que podría pagártelo! Muchas agencias de diseño y otras organizaciones profesionales dan gran importancia en la educación así que mandarte a una conferencia podría significar un viajecito por la cara.
7. ¡Cosas gratis!
El último beneficio de ir a conferencias de diseño es algo que igual no te esperas, pero en realidad siempre acaba siendo de lo mejor: Los representantes están locos por que te acerques a ellos, y normalmente lo intentan regalando cosas. Esto convierte la conferencia en un recorrido apasionante, viendo cómo la gente va por ahí con cosas chulas y mirando a ver dónde las han conseguido. Según mi propia experiencia, te puedes encontrar desde helados hasta barajas personalizadas, pasando por camisetas y bolsas de lona.
Se podría decir que estas cosas no son precisamente gratis porque has pagado por estar en la conferencia. Sin embargo, suele merecer la pena y todas esas cosas gratis son la guinda del pastel. Desde luego, la mayoría es lo suficientemente barato como para que ya hayas roto algo antes de hacer la maleta de vuelta, pero oye, es una parte fundamental de la experiencia.
No dudes dejar un comentario en este post comentando si has estado en conferencias, qué te han parecido, qué ha supuesto en tu carrera, etc. (¡Y qué te han dado gratis, por qué no!)
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